El último en enterarse

Desde la mirilla

desde-lamirillaEn la terrenal provincia del Neuquén se advierte invertida hasta la promesa de que “los últimos serán los primeros”. Al menos algo así refirió quien buscó y obtuvo la más alta responsabilidad representativa en el manejo del Estado.

Por Andrea Lopetegui

Salvo casos específicos y expresamente determinados, en Neuquén, el acceso al empleo público (provincial y municipal)  se ciñe a pautas clarísimas: los cargos deben  estar creados y justificados –determinadas las funciones, responsabilidades y remuneración-, debe haber un llamado a concurso de antecedentes y oposición (que respete los principios de publicidad, igualdad e imparcialidad); luego, él o los que resulten ganadores/as estarán durante un lapso a “prueba de suficiencia”. Una vez resueltas esas instancias, y a través del dictado del decreto correspondiente –firmado obviamente, por el gobernador-, habrán accedido por la vía que corresponde al organismo del Estado que registre necesidad de esa prestación específica.

No es complejo ni riguroso, y fue establecido para garantizar principios republicanos determinados constitucionalmente.

Pero la historia se repite

En la campaña proselitista de 1999 Sobisch anunciaba la necesidad de “reducir el Estado para hacerlo más eficiente”. Ya en febrero de 2006 -como si se tratara de un mal de extraña etiología, o una invasión de personas transponiendo una frontera imposible de cuidar- utilizó la figura de un “colador” para referirse al número de empleados públicos, y amagó con enviar un proyecto a la legislatura para que una comisión decidiera en materia de nombramientos, sobre una planta que quedaría –según se informaba por entonces- congelada en 36.000 cargos.

De su mano y de la de su continuador la masa salarial no ha parado de crecer y continúa fagocitando el mayor bocado del tesoro provincial. En el presupuesto 2009 -presentado a principios de este año y retrasado por voluntad del oficialismo- se consignó una planta de personal de 43.370 almas1 (dato que no se condice con los reportados en medios regionales y que, por las designaciones tipo goteo que constan en cada edición del Boletín Oficial, se evidencia al menos “desactualizado”)

El 21 de agosto último,  en diálogo con periodistas el gobernador Jorge Sapag –entre otros- tocó el tema con  expresiones que evocan a aquéllas de su antecesor: dijo que el gobierno tiene que establecer límites, dijo que va a “sacar algunos decretos y mandar algunas leyes” que serán muy precisas en “la facultad exclusiva y excluyente del gobernador para nombrar cargos” y se despachó con una “revelación” cuando, respecto a ingresos de personal y prestaciones consumadas, aseguró “…resulta que yo soy el último en enterarme a veces2”.

De esas palabras se desprende que -por lo menos- habrá sumarios y/o bajas en trámite para los funcionarios responsables de tales excesos. Además, es de esperar que  el gobernador no haya convalidado designaciones producidas violando preceptos constitucionales, y también, que ya haya descubierto las herramientas para subsanar las causas de tal “desmanejo”.

La falta de información en ese sentido –sumada a decenas de denuncias de “diverso calibre” que gravitan pesadamente sin que nada se esclarezca- es un silencio que habla. Como fragmento de un universo más complejo, bastaría para acentuar todas las alertas respecto a las metodologías y cuidados que se aplican a la administración de los 6.402 millones de pesos del presupuesto neuquino (sin excluir los anteriores, y subsiguientes).

1 Datos de http://www.legislaturaneuquen.gov.ar/ (8-sep-09, Prensa – Legislatura)

2 Fragmento del Jorge Sapag, 21 de agosto de 2009. Fuente: http://neuqueninforma.com/2009/08/21/anuncian-medidas-impositivas-y-de-reduccion-de-gastos/

One thought on “El último en enterarse

  • uno de los más dispendiosos ofreciendo plata que no le pertenece en forma de puesto público -ñoqui, bah- es Tobares, que hasta nombró al corredor Daniel Batistuzzi para que forme parte del plantel del CPE, no se sabe bien para qué pero sí por qué: juegan al futbol los fines de semana en la chacra de Batistuxzzi en P.Huincul. También nombró asesor de algo al ex comisario Escobar y asesor de algo más al ex concejal Rolo Romero, quien tres semanas antes sostenía que “él, ñoqui?, nunca!”

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