Rumores que matan

Desde la mirilla

desde-lamirillaUna manera de referir el daño institucional y social que generan las sospechas de lo que no se esclarece.

Por Andrea Lopetegui

Casi como un regalo para los creyentes, el 6 de enero del 2008 se pudo leer que la vicegobernadora neuquina sostuvo que impulsaría una ley de responsabilidad fiscal de los funcionarios: “no se encubrirá a nadie” –dijo-; “La idea es que las autoridades públicas asuman personalmente una responsabilidad sobre lo que administran.”1

Debió saber Pechén que -aunque pudieran ser perfeccionadas- ya existían normas aplicables para enfrentar lo que ella refirió como “el poco apego de administrar con seriedad”.

En otro tramo de la entrevista, respecto a la falta de sanciones por hechos resonantes expresó: “Me preocupa que la gente se entusiasma por denuncias periodísticas que nunca llegan a nada y terminan por desilusionar.”

Un año y siete meses después, esa preocupación pareciera inexistente, no sólo porque no se volvió a escuchar de aquel proyecto de ley, sino porque el oficialismo ha impedido las iniciativas de la oposición para conocer –sin restricciones- cómo se administran o administraron los dineros públicos.

Los diputados Ariel Kogan, Soledad Martínez, Paula Sanchez, Marcelo Inaudi, Rodolfo Canini,  fueron algunos de los que toparon una y otra vez contra esa pared: tanto al requerir la concurrencia de algún ministro/a, como al formular pedidos de informes o intentar conformar una comisión investigadora (como en el caso del IADEP, para el que incluso el diputado Rachid acaba de presentar un proyecto de intervención2).

Claro que “el muro” legislativo eventualmente se completa –desde el ámbito del poder judicial- con la parodia de Fiscalía de Delitos Contra la Administración Pública y –en el ámbito del poder ejecutivo- con la Fiscalía de Estado, el Tribunal de Cuentas y la Contaduría General y Tesorería (órganos creados para defensa de los intereses del Estado y Contralor).

Pero son amplias las atribuciones y deberes de los diputados neuquinos: tienen facultad para examinar el estado del Tesoro provincial, llamar a los ministros y pedir los informes que consideren necesarios a reparticiones públicas (nacionales, provinciales, autárquicas o no, y empresas concesionarias de servicios públicos), estando éstos obligados a darlos en el tiempo en que le sean exigidos y a exhibir sus libros y papeles (Constitución provincial, artículos 184 y 185).

Pueden también “Aprobar o desechar anualmente las cuentas de inversiones de la Administración.”, “Dictar leyes estableciendo los medios de hacer efectivas las responsabilidades civiles de los funcionarios y empleados públicos, y la responsabilidad subsidiaria del Estado” (artículo 189, incisos 9 y 20), etc, etc.

Para todo eso –entre otras cosas- están facultados; y es sabido lo que la oposición no ha podido, y el por qué (especialmente si se recuerda que los diputados de la gestión Sobisch hicieron el “favor” de modificar el reglamento de la cámara para que los legisladores de Sapag aseguraran su “representativo” quórum).

Desde ese “lugar” -en el que una mayoría mal entendida pone a las minorías- cabría a los encorsetados diputados de la oposición intentar, tantas veces como sea necesario, la poco utilizada vía judicial (que en contadas ocasiones ha demostrado independencia en sus fallos).

Es que el desempeño de los poderes públicos instruye –en lo que se hace y en lo que no- al conjunto de la sociedad. Y aunque no parezca que hacen “denuncias para la tribuna”, quienes han dado muestras de apego al cumplimiento de sus responsabilidades todavía tienen el deber de utilizar y agotar todas las vías y herramientas existentes.

Le queda en cambio al oficialismo abstenerse, al menos, de su hipocresía discursiva, ya que las denuncias periodísticas no aportan –como dijo la vicegobernadora- “entusiasmo”: apenas contribuyen a que se comprenda mejor que “Cuando no hay control, no ocurre solo que la Constitución vea debilitadas o anuladas sus garantías, o que se haga difícil o imposible su “realización” ocurre simplemente que no hay Constitución. 3

1 http://www.rionegro.com.ar/diario/2008/01/06/20081r01s01.php

2 “Piden la intervención del IADEP” (08/09/09 Prensa – Legislatura http://www.legislaturaneuquen.gov.ar/)

3 Cita: Aragón Manuel- Constitución y Control del Poder (Ediciones Ciudad Argentina).

One thought on “Rumores que matan

  • Sí Pechen, por eso tus diputados promueven que se investigue al Iadep o al Enim, que -recordemos- en su momento también se quiso hacer una investigación por los créditos millonarios que Tucho Pérez -haciendo lobby- logró que se prestaran a industrias que nunca funcionaron (RENESA y PEHUEN FUND, aunque en ésta el lobby lo hizo Benítez cuando era intendente de Cutral Có).. Cuando lo del Enim, los emepenistas le dijeron al que proponía la comisión (Moraña) “Sí, tenés razón pero no lo podemos apoyar”. El tema era además para que se investigara la pesificación de los fondos del Enim en Diciembre del 2009, el 28, el Día de los Inocentes, y desde entoinces también de los pelo…(no lo digo por los directores del Enim que pesificaron dólares cuando todos los metían bajo siete llaves, sino por nosotros, los habitantes de la comarca). más de veinte palitos verdolagas que nunca llegaron al Bco. Central pero que seguro (aunque acá a Seguro lo metieron preso) Manganaro y Oser saben adónde fueron a parar. Y Sofovich, claro.

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