Autódromo de Centenario: aquí no ha pasado nada

Política

sapag felizLa obra que inauguró el gobernador Sapag, la pergeñó su antecesor Sobisch. Es parte de una endeudamiento innecesario de casi 20 millones, de una emisión de bonos de casi mil.

Neuquén fue una fiesta: se inauguró el autódromo de Centenario; se corrió una carrera del TC 2000; estuvo el gobernador Jorge Sapag: ganó un neuquino y el pueblo rebosó alegría. Tanta, que parece haber olvidado que la obra fue parte de un plan de obras públicas innecesarias pergeñadas por el ex gobernador Jorge Sobisch, para lo cual endeudó a la provincia en más de mil millones de pesos a través de los bonos Tidepro.

Tampoco se recuerda –por ejemplo- que el circuito nació con un presupuesto estimado de 10 millones de pesos, que tuvo un gasto oficialmente reconocido de 16 millones, pero que –según fuentes vinculadas a la obra del circuito- podrían haber superado los 20 millones. Es decir, el doble de lo estimado en menos de cuatro años.

“El gobernador Jorge Sapag acompañó el desarrollo de las distintas competencias que se dieron cita ayer desde temprano. El mandatario recorrió el playón de boxes, saludó a los pilotos e integrantes de los equipos de competición y luego entregó los premios a los ganadores de las competencias”, señala el boletín oficial de información de la provincia de Neuquén de este fin de semana.

La información oficial también da cuenta de que se trata de un autódromo con cuatro circuitos, y que el mas importante tiene 4,319 kilómetros de largo  (antes iba a tener 3,6 pero se ve que no alcanzaba) y 15 de ancho, como para que corran 45 autos.

“Fue ejecutado por el Estado en el predio que la municipalidad de Centenario le entregó a la Asociación Automovilística Centenario Competición (AACC), encargada desde ahora de su mantenimiento y conducción”, dice la prensa oficial, aunque no especifica cuánto se gastó.

”La obra integral del autódromo cuenta con un presupuesto de 10 millones de pesos, financiados con fondos provenientes de la emisión de bonos Tidepro y a cargo de la empresa Servipet S.A”, señalaba una gacetilla de prensa de la misma oficina de gobierno solo tres años atrás.

Un día especial

Sapag –para que no queden dudas- aseguró que el domingo fue “un día especial y excepcional” y de una “verdadera fiesta para la gente de Neuquén, que ha colmado todas las expectativas que teníamos, con más de 30 mil personas hoy presentes aquí en el autódromo, con las plazas de hotelería, restoranes y confiterías llenas”.

Destacó que la “la felicidad que se evidencia en la gente, es lo mejor de todo, porque la región necesitaba hace tiempo de un emprendimiento como este“.

No habló de quién había concebido la obra ni en qué marco. Tampoco indicó el peso que tiene esta obra de 20 millones en el presupuesto de una provincia “con los números en rojo”, como le gusta repetir ante los micrófonos.

El domingo fue un día de fiesta, que pagarán las futuras generaciones de neuquinos y neuquinas endeudadas.

3 comments

  • Tienen mucha razón.. comparto lo dicho por la editorial… es preferible que la provincia se endeude para pagar los sueldos de los “vagos” que estan como empleados públicos en una provincia que no llega a 500.000 habitantes… jaja el autodromo fué un gol… no sean idiotas… algunas cosas que se hacen y/o que deberian hacerse esta bien que se hagan.. el autodromo quizas era una mal necesario… pero ya esta y ahora a disfrutarlo…

  • creo que lo que hay que resaltar es la obra, lo que hay que criticar son las formas, me parece que deben informar con objetividad.

  • jajajajjaja claaaaaaaaro era una obra absolutamente necesaria,imprescindible, ahora vamos por el estadio mundialista “Jorge S.” (así homenajeamos a dos a la vez) jajajjajaj uy mejor no digo más boludeces no vaya a ser que alguien las tome en serio, por favorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

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