Entre pactos y reformas

POPURRI, Siete días de política

 

siete dias Nadie puede dejar de pensar que el reacomodamiento del gabinete se charló en la reunión Sapag–Sobisch de la última semana de agosto.

 

Por Marcelo Pascuccio

Los nombres de los dos ex funcionarios de Sobisch, Rodolfo Kaiser en el lugar de Herminio Casar Balda en el ADUS y el de Cristina Storioni al frente de la descategorizada cartera de Educación, alimentan la pesadilla.

Sobre todo si tenemos en cuenta que el ministerio de Leandro Bertoya no sufrió ni un rasguño luego de la interna, cuando se decía que sería el primero en recibir una señal aleccionadora luego de que el sobichismo desafiara al gobernador en la interna partidaria para elegir los candidatos a concejales.

Sapag sabe que el gran problema lo tiene adentro pero porque adentro dejó resabios del poder que supo criticar.

Sobre los alcances de la reunión, da la sensación que los acuerdos fueron más que políticos pactos de antiguos socios comerciales. Los voceros del Movimiento Popular Neuquino (MPN) salieron a aclarar que la reunión fue sólo para acordar que se prorroguen los mandatos de las autoridades partidarias.

Sin embargo nadie cree tal ingenua hipótesis. Es imposible pensar que el ex gobernador no haya planteado su preocupación por las complicaciones judiciales que se le avecinan desde haber sido imputado en la causa de la zona liberada de Huincul del 2006 o sobre el jury al fiscal Pablo Vigniaroli.

La reunión provocó mucha desazón, igual que la anterior, entre quienes quieren despegarse del la época de sobichato. De igual manera se analiza que aquel sector progresista que vio con buenos ojos la expropiación de Zanón y que no sólo no votaría a un Sobisch o a algún sobishista para el 2011, sino que tampoco votaría a Horacio Quiroga, ahora tampoco votaría Sapag.

Lo pactado debe ser realmente relevante como para dilapidar la simpatía de sectores históricamente enfrentados con el MPN y desdecirse del discurso de semejante manera. Recordemos que Sapag calificó al discurso de los sobichistas como el de los perdedores, habló de no volver al pasado y condenó públicamente los acuerdos de cúpulas, como el que acaba de perpetrar.

La nueva estructura ministerial dejó muchos dudas y lugares en blanco. No se sabe cuál será la suerte de la ministra Patricia Ruiz; quién asumirá en la secretaría de Educación (muy probablemente Storioni); quién asumirá en Cultura o quién reemplazará a Guillermo Pellini en “Relaciones Institucionales y Coordinación” cuando asuma en la Secretaría de Seguridad.

El anuncio pareció apurado: esperar a tener todo definido hubiera mostrado más fortaleza y certidumbre a los subordinados, reflexiona un viejo funcionario de planta en gobierno.

El reacomodamiento del gabinete deja también la sensación que fue un intento de disimular la falta de gente para puestos claves. Para colmo los cambios no se consultaron con las segundas y terceras líneas de los ministerios y subsecretarías, por ende no se puede cubrir la demanda de información de los directores, directoras y trabajadores y trabajadoras de los sectores reformados.

Ya convertido en los papeles en el súper ministro, Jorge Tobares se perfila como el único funcionario con capital político propio, pero a la vez se convierte en imprescindible en un gobierno con pocos cuadros políticos y que se propagandiza como dialoguista.

Zulma Reina ocupa la jefatura de gabinete porque es una mujer de suma confianza del gobernador con quien trabaja desde hace tiempo, pero preocupa cual será la suerte de la oficina de Control de Gestión que estaba a su cargo y que tenía casos muy importantes por resolver.

Mientras se mira para adentro, hacia fuera la gestión deja cada vez más flancos descubiertos: la falta de pago a los proveedores pone en riesgo a casi todas las áreas y particularmente en estado de coma al sistema de salud; los “militantes” que supieron usar no quieren ni por asomo que se les reduzcan los subsidios mientras Desarrollo Social muestra su peor crisis; la invasión y represión a la comunidad Currumil por parte de la policía es repudiada por diferentes sectores políticos, sociales y gremiales, y el hermano del gobernador, “Nuno”, pidiendo públicamente que el gobierno actúe contra el pueblo mapuce convierte los días por venir en tiempos difíciles.

El gobierno parece haber elegido al peor socio posible para enfrentar la crisis, Jorge Sobisch no sólo es el político de peor imagen de la provincia sino que es en gran parte el responsable de las complicaciones que hoy Jorge Sapag enfrenta.

One thought on “Entre pactos y reformas

  • La Storioni c paso a las filas Sapagistas, por un encono con la anterior gestion que le reclamo que su marido ÑOQUI del Conc.d Educación dejara el cargo(ÑOQUI)porque era mucho..La Reina Madre no hizo nada d nada donde estubo, mas que llenar de cartelitos, florcitas y lucir una pilcha diferente todos los dias…Pero la trampita esta donde¿?Dejo genes reales pa toda la vida colgados de la teta del estado el principe y la pricesa…Como en la realesa el primogenito ocupa el cargo dejado por la Reina el principe Alejo que esta formandose en las artes del poder bajo su tutor RAUL GAITAN…Mire si no va ser buen sucesor cuando abdique la Reina Madre….

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