Una aspirina por ahí, por favor…

Otra Vista Social Clú, POPURRI

otra-vista-social-clu1-150x150Desde hace más de un año dos militantes chilenos permanecen privados de su libertad en la U11. Acusados en su país de matar a un carabinero, el gobierno trasandino ha pedido su extradición para que sean juzgados por un tribunal militar.

Por Pablo Scatizza


Freddy Fuentevilla y Marcelo Villarroel son dos luchadores populares chilenos que se encuentran presos en la U11, la  Alcaidía provincial ubicada en el Parque Industrial de Neuquén. Están detenidos allí cumpliendo una condena de tres años y seis meses de prisión, acusados de “portación ilegal de arma de guerra”. Fueron detenidos el 15 de marzo de 2008 en San Martín de los Andes, luego de un entredicho que comenzó cuando el guardia de un pub-restaurant les prohibiera el ingreso al escuchar su acento chileno, y donde la xenofobia, los golpes y las lesiones provocadas por personal policial no estuvieron ausentes. Fueron juzgados en Zapala y trasladados a la cárcel de esta capital. Sobre ellos pende un pedido de extradición del gobierno chileno, que los culpa del robo a un banco y el asesinato de un carabinero, hecho que ellos niegan de manera rotunda, subrayando que son perseguidos políticos por ser luchadores sociales y enfrentar actívamente al poder. Freddy Fuentevilla es marxista, militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), y Marcelo Villarroel es anarquista, e integra el movimiento Kamina Libre. No son presos comunes y ambos gobiernos lo saben. Ellos mismos lo saben, al igual que el resto de los internos de la Alcaidía. Saben también que son un dolor de cabeza para los gobiernos nacional y provincial, y no hay aspirina que lo pueda calmar.

Es por ello que desde el gobierno y los grandes medios de comunicación se ha impulsado una campaña para legitimar la expulsión de estos jóvenes de la Argentina, caracterizándolos un poco menos que demonios terroristas prontos a reproducir el fantasma libertario que se expande clandestinamente por el continente. Así de “malos” son estos muchachos, que en este armado discursivo no cesan de promover intentos de fuga y tráfico de explosivos para derrumbar los muros de su prisión.

Y no es ironía. Tanto La Mañana de Neuquén como el Río Negro no han dejado de pasar la oportunidad para publicar noticias referidas a Freddy Fuentevilla y Marcelo Villarroel, haciendo referencia únicamente a la minuta oficial emanada desde la jefatura de Policía. Según ella, los chilenos han sido los culpables de todos los males que este año se produjeron en la Alcadía, acusándolos de promover un intento de fuga en el pabellón 5, mientras el primero de ellos estaba en el pabellón 1 y el segundo en el 4, separados entre sí por muros, rejas, policías y guardia cárceles. Lo dijo así la policía. Lo reproducen así, sin filtro, estos medios, y se instala así en la opinión pública de la “neuquenidad”, que lo último que quiere es que vengan dos chilenos revolucionarios a provocar lío y terminar con la tan ansiada “paz social”.

Dentro de pocos meses, en diciembre de 2009,  Freddy Fuentevilla y Marcelo Villarroel cumplirán la mitad de su condena y podrán hacer uso -teóricamente- de ciertos “beneficios” como lo es la libertad temporaria. Pero con ello, también se habilita la posibilidad que se concrete el pedido de extradición que realizó el gobierno chileno y sean enviados al país trasandino, donde los espera una corte militar para enjuiciarlos por el asesinato del carabinero del cual se los acusa. Y en ese país, contraviniendo todas las normas internacionales de Derechos Humanos, aún funciona -como en tiempos dictatoriales- la Justicia Militar para casos en los que se ve involucrado personal de alguna fuerza armada. Es decir, a estos dos civiles a los que se acusa de haber matado de un carabinero, no los juzgaría un tribunal civil sino uno militar, donde los derechos y garantías están ausentes y con aviso. Tal es así, que el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas indicó en un documento de 1995 que “El Comité advierte con preocupación la existencia de un número considerable de denuncias de torturas y malos tratos por parte de distintas fuerzas de seguridad, especialmente Carabineros y la Policía de Investigaciones, que no han tenido una respuesta eficaz a través del necesario enjuiciamiento de los autores de tales hechos. El Comité piensa también que algunos aspectos de la legislación vigente, como las reglas del sistema de enjuiciamiento penal o el sometimiento de civiles a la jurisdicción militar, no contribuyen a la evitación de la tortura”. Bien, esta es la “justicia” que los espera en Chile, de ser extraditados, con el agregado de ser considerados “terroristas” por su militancia activa y popular en ese país.

En lo que respecta al pedido de extradición, Marcelo Villarroel nos explicó días atrás durante una visita a la U11, que el trámite corre por dos vías paralelas, una administrativa y la otra jurídica. El proceso administrativo tiene que ver con la decisión de expulsión por parte del gobierno argentino. Frente a esa decisión (que depende del Ministerio del Interior de la Nación), hay un recurso administrativo presentado a través de la Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA), para evitar que esa expulsión se concrete. Orden de expulsión que, además, no respeta protocolos internacionales ya que fue dispuesta días después del pedido de asilo político por parte de los presos chilenos, y tal como lo dispone el CEPARE, que es el Comité para la Eligibilidad para los Refugiados, no se puede expulsar a quien es peticionante. “Nosotros somos detenidos el 15 de marzo y el 22 pedimos el asilo político, y a los días después se ordena la expulsión. Ahí hay una irregularidad flagrante. Un proceso de petición habitualmente no dura menos de dos años. El proceso de análisis no dura menos de dos años. Y a nosotros se nos dicta la expulsión en ocho días, y aún siendo peticionantes, contra el criterio universal que ordena el Cepare”, relató.

Frente a este proceso administrativo, está el pedido de extradición que realizó el gobierno chileno, que es un proceso jurídico que solicita la justicia militar y que, un estado democrático de derecho como el argentino debiera negar.

El caso de Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla ha recorrido el mundo, por ser perseguidos políticos, por sus luchas al lado de los mapuches comuneros que luchan por la recuperación de sus tierras, por rebelarse y agredir toda forma de explotación privada y estatal. Este fin de semana del 5  de septiembre, en España, Chile, Suiza, Brasil y muchos otros países se realizarán actividades por la liberación de estos presos y la no extradición a Chile. En Argentina, esta jornada de protesta se realizará en Neuquén, La Plata, Buenos Aires, Córdoba y otras ciudades, en las cuales se incluirá el pedido de liberación de Karina Germano, “La Galle”, militante de HIJOS y presa política, que se encuentra detenida en la cárcel de Ezeiza.

One thought on “Una aspirina por ahí, por favor…

  • saludos compañeros del 8300, qisiera saludar el articulo realizado sobre los dos compañeros y hermanos chilenos freddy y marcelo, actualmente privados de su libertad en la u11 de nqn…a continuacion, paso a referirme sobre los sucesos ocurridos el dia viernes 4 de septimbre ultimo, en neuquen,en el marco de la Jornada internacional por la libertad y no expulsion de ambos hermanos, freddy y marcelo.ese dia Un grupo solidario de cumpas realizo una actividad en el consulado chileno de forma “pacifica” y posteriormente a la actividad, cuando desconcentraban a 4 cuadras del lugar, fueron “cazados” detenidos por policias de federal y provincia en un montaje expectacular con mas de 20 efectivos que apuntaban sus armas freneticamente a la orden de “tirense al piso zurdos de mierda” esto con la posterior difamacion en los diarios oficiales (sabado5 de sept. )señalando la peligrosiad de los “terroristas” que por expresar su solidaridad fueron brutalmente golpeados , entre ellos una cumpa embarazada de 7 meses y un niño de 4 años, posteriormente trasladados a la comisaria federal, estuvieron 6 horas incomunicados , esposados y sin derechos…luego de interrogatorias, insultos , fotos de todos los perfiles y la tocata del pianito,fueron liberadosminutos antes de iniciarse la marcha convocada ese dia por el pueblo mapuce,no obstante sus pertenencia personales(dni, celulares, agendas, mochilas y camara fotografica) continuaron secuestradas hasta el martes 8, la camara de fotos y tres celulares no fueron devueltos y las agendas y cuadernos personales quedaron para la futura investigacion en manos de la justicia ya que ahora pesa sobre ellos y ellas la causa federal de “daños a la propiedad y resistencia al arresto”…me pregunto, si esto no es un acto violentamente represivo por parte del estado y sus policias ¿qué es?represion, tortura , persecucion y amedrentamiento es lo que imponen contra aquellos valientes y solidarios cumpas que en neuquen gritan ¡NO A LA EXTRADICION DE FREDDY Y MARCELO!¡ASILO POLICO AHORA! ¡NO MAS REPRESION CONTA EL PUEBLO MAPUCE!! …amigos es hora de abrir los ojos, no esperemos a que esta situación se torne más violenta y persecutoria contra aquell@s que luchan activamente y son difamados y perseguidos por solidarios con estos hermanos chilenos…

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