Mensajes dentro de una botella

POPURRI, Redondo en boca

redondo-enboca“Llega a Neuquén la Argentina que soñamos”. Caramba. ¿A Neuquén? ¿En serio?

Por Mónica Reynoso

Como soñar, soñamos todos, la invitación, a tamaño gigante en plena calle, inspira nuestras mejores ilusiones. La macana es que la frase está acompañada de una foto, gigante también, de Mario Das Neves, con un cristal de nieve entre Das y Neves. Y la rúbrica, el mensaje que cierra el breve discurso gráfico y verbal, es nada menos que la promesa de “Das Neves 2011”.

Hay una película documental sobre Cortázar que hizo Tristán Bauer hace años. En una caminata por la calle, Cortázar lee los mensajes de los paredones públicos, sucesivamente pegoteados de afiches, sucesivamente recortados, papel sobre papel, un palimpsesto sin fin.

Los políticos y el marketing al que se abrazan desesperadamente han dejado sus palimpsestos esta campaña, y la anterior, y la anterior, en todo soporte a la vista del público de la ciudad. Es una tarea interesante descubrir el collage que compone la foto de uno sobre la del otro, la pintada militante de aerosol interrumpida por el afiche costoso del candidato. Son formas discursivas fragmentarias que hablan desde las paredes pero también desde un presente y desde el tiempo que se fue.

Ahora, en materia de discursos, lo que se lleva es sanatear banalmente sobre consumos tan sencillos como tomar mate o bajarse una copita de vino. Hay toda una industria de alimentos detrás, pero los signos no son inocentes y detrás de cada signo hay que ver significaciones. Estar en estado de sospecha permanente, desarrollar lo que Barthes llama el olfato semiológico.

Por ejemplo. ¿Por qué hace falta que una simple botella de totín se humanice al punto del ridículo? “Elegante y robusto”, dicen de un malbec que “se expresa pleno de aromas de ciruelas frescas y fresas propios de su tipicidad”. Cuando se termine de tomar, más vale estar preparados: “su final es amplio y aterciopelado”.

Otro describe a los taninos (se supone que todos sabemos de qué se trata) como “suaves y redondos” y otro se presenta cuasipoéticamente: “Humo y vainilla son notas que redondean un vino con estilo proveniente de un inteligente contacto con el roble”.

Así que notas, estilo, inteligencia y, sobre todo, redondez parecen ser valores importantes cada vez que se sorbe un traguito de malbec. Como la enunciación de sabores primordiales, sensaciones voluptuosas, descripción de paisajes ubérrimos, el trasporte inmediato al paraíso, la vida sensual en una copa. Y existe un muy moderno ejercicio virtuoso que es la cata de vinos (también de tés, yerbas y tabacos).

En una página de internet se explica en qué consiste catar un vino, paso a paso:

1 » Con la copa inclinada sobre un fondo blanco, observe el color y la intensidad del vino y su aspecto (limpio, brillante). Haga girar la copa y verá que se forman una gotas que caen por las paredes interiores del cristal. Estas “piernas” o “lágrimas” le darán una idea del cuerpo, textura y graduación alcohólica del vino.

2 » Sujete la copa por el pie y literalmente introduzca la nariz en ella. Inhale profundamente y trate de percibir sus aromas. Haga girar la copa para liberar los compuestos aromáticos y repita la operación. Compare los aromas percibidos con otros olores conocidos. Si huele a fruta, intente precisar cuáles son esas frutas ¿Son blancas o rojas? ¿Son tropicales o de bosque?

3 » Este es el momento en que se confirma lo que se ha captado en las otras dos fases. Tome un sorbo de vino lo suficientemente grande como para impregnar toda la lengua. Aspire una pequeña cantidad de aire y haga girar el vino dentro de la boca. Intente descubrir los sabores y texturas del vino, así como la sensación que deja. Cuando haya descubierto todo lo posible, tráguelo o escúpalo, si va a seguir catando”.

Bueno, no, gracias, no vamos a seguir catando pero tampoco vamos a escupir nada. En todo caso, cataremos mensajes dentro de una botella. O de una calabaza. Miren esto:

“Virtudes: limpia, prolija en su granulometría, color verde seco con tonalidades hacia el amarillo, aroma franco. Debe tener carácter, ser aromática, delicada o salvaje, tener leve amargor, con dejos de miel”. (La Nación Revista, 30/8/9)

¿Retrato de una extraña mujer silvestre, dulce pero amarga, suave pero decidida? Error. Es una descripción de la yerba mate y de las condiciones que debe reunir para llegar a ser. ¡Pensar que hay gente que la compra por el precio! ¡qué chambona!

Matías Bruera, autor de La Argentina fermentada. Vino, alimentación y cultura, ha revisado estas prácticas superficiales en relación complementaria con las de quienes carecen de todo. En una entrevista en Página/12 ha dicho: “Qué sugerente e impúdico resulta el discurso hedonista respecto del gusto por la gastronomía y los vinos en la Argentina hambreada posnoventa. La desmesura siempre domina el panorama cultural y consumista del país. Mientras el hambre toma cuerpo de imagen costumbrista del paisaje, los paladares afinan sus gustos haciendo de la distinción de los sabores un valor agregado para el vínculo social y cultural.”

Somos más consumidores que ciudadanos y el mercado impregna nuestras vidas al punto de que ni reparamos en ello. La nueva retórica hedonista no es exactamente publicidad, ni está dirigida exclusivamente a empujarnos a comprar lo que no necesitamos. Promete ensoñaciones y fantasías, sugiere mundos de perfección acabada. Es tan elaborada y artificiosa como artificial. Es una estética asociada a nuevos comportamientos sociales que fortalecen el individualismo, la satisfacción instantánea y la falta de solidaridad. Es, entonces, también una ética.

“Redondo en boca”, una admirable creación lingüística de los redactores de botellas, es una columna de cultura y consumo. Aspira a un final amplio, aterciopelado, franco y frutal.

2 comments

  • exquisito!!! un deleite para los sentidos, y la cabeza, atomentada por tanta frivolidad. brindo por la llegada de redondo en boca!!! a nuestra salud … despojada de hedonismo!

  • FLACA, ESTO LO ESCRIBISTE ANTES O DESPUÉS DEL BRINDIS…
    NO ENTENDI MUCHO LA RELACION DE UN POLITICO CON EL VINO (VIVA EL VINO, OBVIO) PERO TE SUMERGISTE EN LOS MARES DE LA BEBIDA MADRE.
    SALUTE…

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