Lo que quedó de la expropiación de Zanón

POPURRI, Siete días de política

siete-dias-300x214Cómo un gobierno del MPN expropió una fábrica recuperada, cual si fuese el gobierno de Evo o Chávez, para dárselas a los trabajadores y trabajadoras.

 

Por Marcelo Pascuccio

Ciertamente la expropiación de la fábrica Zanón llega porque sus obreros y obreras se negaron -en el 2001- a dejarla cuando el empresario los echó. Sin patrón, fabricaron cerámicos durante los sufridos y largos 8 años y sostuvieron y sostienen 450 puestos de trabajo. Se convirtieron en una flor obrera renaciendo en la tierra arrasada y contaminada del capitalismo.

Intelectuales de todo el mundo vinieron a estudiar el fenómeno. Porque no sólo tenían que hacer funcionar la fábrica con éxito: además debían resistir la represión policial, el acoso judicial y no dejaron de ser solidarios con todo trabajador o trabajadora que en lucha justa los necesitara. Queda claro que sin esta persistente lucha obrera ni una tuerca de Zanón se hubiera expropiado.

Ambiente de seguridad

El 12 de septiembre de 1980 se inauguró la fábrica en el parque industrial de la ciudad de Neuquén capital. En realidad la cerámica funcionaba hacía algunos meses pero la familia empresaria hizo coincidir el bautismo de la fábrica con el aniversario 76 de la ciudad para dar un gesto de neuquinidad.

Estuvieron en el acto los funcionarios del gobierno militar de facto y autoridades diplomáticas italianas, el ministro de salud pública de la Nación, Manuel Campo, quien hacía de gobernador el general Trimarco y el provicario castrense monseñor Bonamin, quien bendijo las instalaciones.

Giulio Zanón agradeció especialmente al gobierno militar: ”…por el ambiente de seguridad y de tranquilidad que nos han ofrecido las Fuerzas Armadas desde que se hicieron cargo del poder el 24 de marzo de 1976”, afirmó el empresario.

La familia agradeció también los fondos de promoción industrial que recibió años después; al presidente Carlos Menem por los créditos blandos y al gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, por otros tantos créditos blandos del IADEP. A pesar de los apoyos, la familia Zanón planificó y efectivizó la quiebra de la fábrica en el año 2001.

Nadie imaginaba, en los 8 años de gestión obrera, que un gobierno del MPN iba a redactar un proyecto de expropiación a favor de los trabajadores y trabajadoras. Se sabe que el gobernador Jorge Sapag no está ni cerca de la concepción ideológica que impulsó y mantuvo la toma de la fábrica, pero también se sabe que sus decisiones de gobierno no siempre van de la mano de la ideología. Si el diálogo que encabezó el ministro Jorge Tobares con los obreros y obreras era sensato, inevitablemente tenía que terminar con una expropiación.

El proyecto de gestión obrera tuvo que nacer en la peor crisis y no sólo se mantuvo sino que creó nuevos puestos de trabajo y sin apoyo alguno del Estado.

Seguramente el gobernador tuvo en cuenta el apoyo popular con el que siempre contó la patriada obrera, pero también debe haber sido determinante el rédito político que significaba la expropiación dejando a sus competidores corridos a la derecha. No sólo la expropiación sería impensada bajo gobierno de Sobisch: Horacio Quiroga, su principal competidor para el 2011, tampoco lo hubiera hecho.

Ideologías al desnudo

Como todo hecho trascendente, como el que fue el debate por la ley 125 en el congreso o sobre las retenciones hoy, el proyecto de expropiación de Zanón dejó al desnudo ideologías y miserias de los actores políticos en la legislatura.

Los diputados justicialistas que votaron a favor lo hicieron calificando al voto como “peronista”. Sin embargo el diputado peronista Ariel Kogan no votó como “peronista” y sí lo hizo el radical Eduardo Benítez, que se diferenció de sus colegas del bloque radical, votando por la expropiación y expresando que ante todo estaba con los trabajadores.

Quienes votaron en contra dijeron estar preocupados por el uso de los dineros públicos que insumirá la expropiación. Preocupación difícil de creer si tenemos en cuenta que son los mismos que no han mostrado similar preocupación por cómo se llevan las petroleras la renta de nuestros recursos, o por los créditos que otorgó Sobisch a sus amigos.

Capítulo aparte para la diputada Soledad Martínez del Frente Grande que, con argumentos jurídicos consistentes, no dejó cabo suelto para los que buscaban algún resquicio legal que les permitiera decir no a la expropiación.

Marcelo Inaudi, diputado radical que votó en contra, intentó justificarse diciendo, en un programa de televisión, que los obreros y obreras no pagaban nada a cambio. Como si salvar a la fábrica condenada a desaparecer por su antiguo dueño, hacerla trabajar durante 8 años asegurando el sustento de 450 familias, no fuera un esfuerzo cuantificable. Capital de trabajo se le llama.

El diputado Horacio Rachid representó a ese grupo de habitantes de la real hipocresía Argentina. Defendió los tiempos de la fábrica en manos del empresario a pesar de que dejó 350 millones de deuda, trabajadores y trabajadoras en la calle y que la justicia lo condenó por el “cierre ofensivo” de la fábrica. Para sorpresa de los presentes Rachid dijo, en la sesión, que exitosos empresarios como Zanón habían sucumbido ante la crisis económica. Crisis que adjudicó a la Alianza de De la Rúa. A Menem no lo olvidó: tiene su foto en el despacho, lo cree inocente.

Parece estar mas claro el cielo del 2011, mientras la flor de la gestión obrera quiere ser jardín esperando su primavera.

5 comments

  • Al fin… pero lo que me ha sorprendido,después de haberme exiliado en otro país durante mas de cuatro largos años, es volver a leer los mismos nombres de diputados,irracional,tal parece que nuestros políticos hacen carreras políticas que los mantienen perpetuamente prendidos de la teta de la vaca.
    un saludo

    Luis

  • felicitaciones a todos los obreros ,lo merecian ,lo que no me gusto fue la comparacion de la expropiacion con un acto realizado por chavez o evo,esto no es politico es un logro obrero ,no ideologico ,sino de ideales,

  • Creo que la mayoria de los que pasamos la crisis no se dio cuenta la gran lucha que llevaban estos argentinos que pelearon y pelean por recuperar parte de lo que es nuestro.

  • Luis Lerch, te fuiste 4 años y encima pretendes llegar y que todo este bien.. o sos un ingenuo o si no te gusta….jodete. A mi no me gusta hace 40. Chau Luisito, si no estas conforme siempre podes volver a donde estabas…quizas.

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