Sólo los proyectos personalistas tienen chances de ganar

POPURRI, Siete días de política

 

siete diasLas elecciones del próximo 23 se han transformado en una carrera de proyectos personalistas hacia el 2011.

 

Por Marcelo Pascuccio

Jorge Sapag necesita que su lista del Movimiento Popular Neuquino (MPN) gane para fortalecer su reelección. De tener un pobre resultado el agónico ex gobernador Jorge Sobisch tendría un poco de aliento para su pretensión de volver a ser candidato a gobernador.

Sapag tiene los próximos 2 años difíciles. Debe gobernar con la gran deuda que le dejó Sobisch en bonos, con el sobichismo enojado conspirando en sectores de su gobierno y sosteniendo la gran masa salarial que el mismo Sapag supo incrementar en los últimos meses.

Su búsqueda desesperada de dinero fresco lo mostró con ideas de su antecesor. Por ejemplo, lograr que a las empresas se le pague el barril del petróleo para el mercado interno a precio internacional para que a la provincia le entre un poco más de regalías. Las empresas vuelven a ser aliadas estratégicas del gobernador de turno que buscan su reelección, aún en detrimento de los recursos soberanos y de la corrida de precios que deberá pagar el pueblo en su conjunto.

Mariano Mansilla de Unión de los Neuquinos (UNE), mas que la pasión que dice tener por representar a todas los neuquinas y neuquinos en el Concejo Deliberante, busca contar los votos propios para su objetivo máximo, ser intendente de la ciudad en el 2011.

Además entiende que para pasar mejor los 2 años de gobierno comunal que le quedan con el intendente Martín Farizano, debe correrse a un lugar de menor desgaste como puede ser el concejo. Al igual que Sapag su estilo de construcción política lo hace indispensable. Nada se hace sin su consentimiento.

Independientemente de que la campaña electoral confirma su personalismo, los hechos también lo indican. Luego de la pasada elección provincial del 28 de junio, en la que UNE impulsó la figura del zapalino Raúl Podestá como candidato a diputado provincial y el mal resultado obtenido, salvo en Zapala, mostró que UNE es, principalmente, todo lo que pueda ser Mariano en Neuquén capital.

En estas elecciones del 23 próximo se suma otro personalista, pero con su ausencia. Horacio Quiroga busca llegar a la casa de gobierno para lo que necesitará aliados. Quedó demostrado en su elección como diputado nacional que con sus votos no llega. Parece esperar el resultado del 23 para ver con quien buscar una alianza para llegar. Es por eso que no se lo ve tan activo en la campaña de los candidatos y candidatas en donde su partido (UCR) juega.

Esta semana volvió a aparecer un candidato que quiere jugar en el 2011, para lo que primero deberá ganar la presidencia del partido justicialista en las internas de noviembre próximo. Para tamaña empresa eligió seducir a los sectores conservadores y de centro derecha. El secretario general de la CGT Neuquén, Sergio Rodríguez, se puso en campaña justificando la represión de cortes de ruta y tomas de vecinos sin techo.

Cargó contra los gremios de la CTA como los responsables de todos los males que enfrenta la provincia y despotricó contra la gestión obrera de Zanon. Tres ejes del mal propios del discurso sobichista. Hace un par de semanas dijo a un canal de cable: “Todo acto ilegal debe ser reprimido…cuando un sector no se aviene por los canales institucionales y normales a acatar lo que el resto de la comunidad esta acatando, obviamente que la represión tiene que existir.”

 

Prefirió evaluar las perdidas comerciales y empresarias cuando se trató el tema de la represión del abril del 2007, en donde fue asesinado el maestro Carlos Fuentealba, y luego de responsabilizar a los gremios del Estado por la conflictividad social que se vive en la provincia emprendió contra el proyecto de expropiación de la fábrica Zanon y particularmente contra sus obreros y obreras: Esto no va a caminar, ni con 23 millones, ni con 50 millones, ni con 100 millones. Esto va a seguir siendo una bolsa sin fondo donde se va a poner dinero que va a servir solamente para que esta gente siga haciendo bolitas para tirarle a la policía en cada conflicto.”

Nobleza obliga, el mismísimo gobernador Sapag salió al cruce defendiendo el proyecto de expropiación:”Cada uno puede opinar en la sociedad qué es lo que le parece sobre las distintas medidas que se toman, pero el gobierno tiene el derecho a considerar las medidas que considere convenientes”. “Es una oportunidad única, a la luz de la quiebra, para que los trabajadores sean propietarios de la fábrica vía apoyo del Estado.”

 

Así transcurren semanas proselitistas donde la norma vuelve a ser aquella que establece que sólo los proyectos personalistas tienen posibilidades de llegar al poder. Las construcciones colectivas, transversales, horizontales y de conducción compartida parecen quedar sólo para el exclusivo ámbito de los movimientos y organizaciones sociales y fábricas recuperadas.

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