Un nuevo capítulo de la “petro-política” neuquina

GUÍA COOPES, Política

El costo lo pagan los sectores más vulnerables
El costo lo pagan los sectores más vulnerables

El aumento del precio del gas y el petróleo en boca de pozo profundizan el esquema de dependencia hidrocarburífera. El costo lo asumen los sectores más vulnerables.


Por Adriana Giuliani y Ernesto Bilder*

La sociedad neuquina se desenvuelve bajo la denominada “petro-política”, un concepto que se utiliza para caracterizar el funcionamiento de aquellos sistemas cuyos ingresos dependen significativamente de los recursos derivados del sector petrolero, y también gasífero en un sentido más amplio.

En Neuquén, el precio de los hidrocarburos, conjuntamente con el tipo de cambio y la política en materia de retenciones son los principales condicionantes de su presupuesto. Como es habitual en este tipo de sistemas, la estructura productiva de la provincia está concentrada en torno a la actividad extractiva, demandante de escasa mano de obra; la contraparte en nuestro caso es un Estado que emplea a casi 70.000 personas en sus distintas jurisdicciones y que otorga una amplia gama de subsidios.

La necesidad de financiación de los crecientes gastos corrientes, en los que la masa salarial tiene un peso significativo, ha sido un componente importante en la negociación con las multinacionales, desde la extensión de la concesión de Loma de la Lata en el año 2000, hasta las últimas prórrogas planteadas durante los años 2008 y 2009, en esta instancia encuadradas en la llamada “Ley Corta”, que otorga a las provincias la facultad de negociar independientemente del poder central. En términos comparativos con otros movimientos políticos que intentan fortalecer a las empresas estatales para restar influencia a las multinacionales, o inclusive nacionalizar los yacimientos, como en Ecuador o en Bolivia, las demandas neuquinas y de otras provincias han sido muy modestas: un pago en efectivo y en cuotas para otorgar la prórroga y un pequeño aumento de las regalías, que pasan del 12 al 15% de la extracción declarada por las propias compañías. Al momento de la aprobación de los acuerdos en la Legislatura Neuquina, se argumentó que este canon adicional reportaría un ingreso de 800 millones de dólares durante el próximo decenio; este dato es incierto al depender de los volúmenes extraídos, hoy en franca declinación. Recordemos también que la extensión de los contratos incluyó compromisos de inversiones calculadas en 6400 millones de dólares hasta la finalización de la concesión. Sin embargo, la baja del precio del petróleo a raíz de la crisis del sistema financiero internacional apenas unos meses después, se tradujo en nuestra economía petrolera en un período de alta conflictividad: se diluyeron las promesas y comenzaron las amenazas de despidos a los trabajadores del sector y la reducción de salarios, con un sensible impacto en el nivel de actividad de la región. A esto hay que sumar el enfrentamiento ocasionado por la decisión oficial de desdoblar del pago del aguinaldo en la administración pública.

En este marco y ante el clásico reclamo de las empresas alegando la caída de la rentabilidad, el gobierno nacional decretó el aumento del valor del gas en boca de pozo y se presiona por una medida similar para el petróleo. Es importante señalar que en la Argentina el costo de extracción del barril no alcanzaría los 10 dólares, mientras que por el crudo neuquino se pagan 47 dólares en el mercado interno y las exportaciones, sujetas a retenciones, se rigen por los valores internacionales.

Este nuevo capítulo de la “petro-política” se desarrolla en un escenario particular: a nivel mundial se constata una declinación del peso de las multinacionales en el negocio del petróleo: mientras en los años 70 controlaban más de la mitad de la producción total, en la actualidad se estima que apenas llega a un 13%. En Neuquén, el sindicato y el gobierno provincial celebraron el aumento del precio del gas que se le pagará a las empresas, lo que por el momento frenó los despidos pero impulsó un draconiano aumento de las facturas domiciliarias. Esto implica que nuevamente el costo de la idílica paz social en la provincia será asumido por los sectores más vulnerables.

 * Integrantes del departamento de Economía de la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Nacional del Comahue.

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