Ahora se por qué el Boby ve la tele y llora

POPURRI, Tema de la semana

el-tema-de-la-semanaLo que voy a decir ahora a muchos les parecerá una burrada, pero es verdad: el Boby llora. No, no es que aúlla como todos los perros. No. Tampoco es que berrea como los perritos cachorros. Boby llora. Se le llenan los ojitos de lágrimas grandotas como bolones lecheros, y caen al piso formando charquitos salados.

He desarrollado tres hipótesis sobre los motivos de su extraño don:

– El guiso que come. Como en casa somos pocos (Boby y yo, para ser más exactos) no le compro alimento para perros. Le hago guisos pero de esos bien cargados. Mucha cebolla, ají picante, pimienta en grano y otras delicatessen. Lo come con gusto, pero en algún momento es posible que el menjurje le haga eclosión.

– El tránsito lento. Como consecuencia de esos guisos, el Boby se tapona. ¡Y cómo! A veces lo saco a la placita y lo veo con la patita de adelante apoyada en un árbol y la cabeza para abajo haciendo fuerza y ná. Pero ná de ná. Un veterinario me dijo que como es un salchicha, la digestión es más larga. A mi –que quiere que le diga- me pareció una huevada.

– La tele. Es la tercera hipótesis y –debo confesar- la que más me cierra. Ocurre que algunas noches nos ponemos los dos frente al tele a mirar algunos programas de esos que nos gustan, y ahí es donde veo al Boby más llorón. ¡Ojo! Es posible que el guiso le esté bullendo en la sangre, o que esté haciendo fuerza para desalojarlo. Pero yo creo que llora por lo que ve. Yo, estimados amigos y amigas, ¡creo que el tipo tiene sentimientos!

Esta idea la pergeñé esta semana, que fue –creo- una de las más duras en la vida de Boby Fisher. El martes nos sentamos los dos a ver los funerales de Michael Jackson que había muerto el 25 de junio. El tipo estaba de lo mejor (Boby, digo. El otro estaba muerto). Movió la cola como loco (sigo hablando de Boby) cuando apareció Brooke Shields, y aulló desesperado cuando cantó Jermain Jackson, uno de los hermanos del muertito que parecía una versión de los Bee Gee estragados por la gripe A.

Cuando en medio del Staples Center de los Angeles, apareció Paris, la hija del gran cantante y olvidado pedófilo, al Boby se le pusieron los ojitos rojos. Entonces comencé a mirarlo fijo. Cuando la piba, rodeada por la familia entera, dijo que Michael había sido “el mejor padre que cualquiera pueda imaginar”, vi las lágrimas rodar por las breves mejillas de mi perrito salchicha.

Esa fue una prueba indiscutible de que el picho tiene sentimientos. Y no es para menos. Si te ponés a pensar, la pendeja tiene once años y una cara de ángel impresionante. Una inocencia que para qué te voy a contar. Pero, fundamentalmente, era la frutilla de un monstruoso show mediático que sirvió para hacer lo que Michael hizo durante su medio siglo en esta tierra: guita.

¿Habrá pensado Boby cuánta plata significaría el hecho de que su funeral, haya sido visto por millones de personas en forma directa a través de la internet? Si hasta dicen que lo vió mas gente que a Barak Obama en su asunción en enero pasado. ¿O habrá calculado cuánto dinero habrán embolsado los herederos del varias veces denunciado abusador de chicos y chicas, por las casi mil millones de personas que lo vieron por la pantalla chica? perro+triste

Tal vez haya imaginado cuánto más ganarán por la estrepitosa escalada de las ventas de sus discos que –en lo que va de este siglo- habían dejado de ser la gallina de los huevos de oro para convertirse simplemente en una gallina.

Todo esto es posible. Pero tal vez el perrito –ahí donde lo ven- es más frío que calculador, y su angustia se relaciona con el hecho de que el funeral de un tipo de 50 años, que renunció a su raza, que fue denunciado varias veces por abuso sexual de chicos y chicas, que hizo de su vida una tragedia en vivo y en directo, haya acaparado más espectadores que cualquier hecho importante de los últimos años.

No existe transmisión en vivo en el mundo que haya sido vista por tanta gente. No existe ningún evento en el mundo que haya sido seguido por tanta gente en la internet. Y cuando Paris habló y lloró, explotaron los portales, se saturaron las líneas de telefonía móvil y ardieron los aparatos que miden el encendido de televisión. ¡Loco!!! Lo vió más gente que a Tinelli!!!

O sea que lo de Boby es lógico. Es cierto que es un animal, y que no razona. Pero al fin y al cabo: ¿es necesario razonar para ver la tele de hoy? Difícil, che.

One thought on “Ahora se por qué el Boby ve la tele y llora

  • La nota arranca excelente, con imaginación y ocurrencias. Pero termina de la forma que a muchos nos disgusta, o sea, en panfleto. Es una lástima que no se pueda mantener en párrafos siguientes lo que se preanunciaba al comienzo. Por qué romper en el cierre el sutil humor del arranque? Insisto, una lástima.

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