Las otras bodegas. Las del esfuerzo propio

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Luis De La Torre, produce sin apoyo del Estado
Luis De La Torre, produce sin apoyo del Estado. Foto Victoria Rodríguez

Son familias de productores vitivinícolas de Chos Malal. Hoy envasan el vino de la uva más vieja de la provincia, aquella que trajeron desde Europa sus antepasados y los curas católicos a la primera capital de Neuquén. Nunca recibieron apoyo del Estado provincial y hoy escuchan que el gobierno está dispuesto a ayudar a los empresarios bodegueros de El Chañar para que se instalen en Chos Malal. La amenaza de los amigos de Sobisch que, con dinero público, pretenden seguir siendo ricos en detrimento de la producción local.

Las primeras uvas llegaron al territorio en 1885 traídas por los curas salesianos y algunas familias inmigrantes de Europa. Algunas de esas familias continúan la tradicional actividad rescatando aquellas primeras cepas, traídas en su mayoría de Francia y Chile. La familia De la Torre es una de ellas.

Luis De la Torre pretende continuar la actividad de sus padres y abuelos. Hace 5 años que comenzó con la idea de construir una bodega que hoy muestra en su etapa de terminación con todo orgullo. Luis cree que el problema comenzó hace 30 años, “fue llamativo el corte que hubo de la actividad hace 30 años. Había en producción 100 hectáreas de viñedos y se elaboraban 300.000 litros. Fue un corte abrupto y creo que fue por cuestiones políticas porque se prefería apuntar al Estado asistencialista y no al que propicie la producción”, dice.

Sobre la noticia que dio el ministro de Desarrollo Territorial de la Provincia, Leandro Bertoya, de llevar a los bodegueros del Chañar al norte, el productor chosmalence opinó: “Si nos diesen ese apoyo a los de acá seríamos Gardel. Yo aquí tengo un objetivo de producir en el tiempo 12.000 litros y ya llevo una inversión, en 5 años, de medio millón de pesos. Para amortizar los gastos tenemos que pensar en no menos de 10 años.”

Es fácil de imaginar la bronca de estos productores del “esfuerzo propio” al ver como algunos empresarios de la salud y de medios se hicieron bodegueros en poco tiempo con plata del Estado, y sólo por ser amigos del ex gobernador Jorge Sobisch. Luis se sorprendió al saber por el periódico (8300) sobre los 400.000.000 que los del Chañar recibieron y que en su mayor parte deben.

Nunca esperó apoyo alguno del gobierno de Sobisch pero todavía abriga alguna esperanza que este gobierno provincial apunte a fortalecer a los productores locales en vez de seguir los negocios con los mismos de siempre.

“El buen vino lleva tiempo”

La inversión es de unos 500 mil pesos
La inversión es de unos 500 mil pesos

Luis De Latorre dice que el buen vino lleva trabajo. “Esto necesita tiempo, un buen vino lleva tiempo. Las uvas óptimas están a los 5 años recién”. Le preguntamos a Luis cómo las bodegas de los empresarios, con fondos del Estado, sacaron vinos y premios al año: “Y claro, así es fácil, compran el mosto, son bodegas sin cultivo. Yo aposté al cultivo”, contestó.

La bodega “De la Torre” queda en el corazón de la ciudad de Chos malal, a poco de entrar doblando a mano izquierda unos 700 metros. Tiene sala de catación, de elaboración y sótano de almacenamiento. Según Luis, los vinos de Chos Malal son distintivos “Las cualidades que tiene la zona son excepcionales por la amplitud térmica, el agua pura y las cepas de mas de 100 años de antigüedad. Esa diferenciación se nota en los taninos y el color. Además aquí no usamos ningún tipo de conservante, químico o antibiótico”.

La familia está dispuesta a seguir como sea y sobre todo rescatando las primeras uvas de la provincia. También en la misma tarea continúan las familias Monsalve, Rebolledo y Ordóñez, sin créditos pero sin deudas mal habidas.

Audio Informe La Palangana

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