Los retazos de la elección

Digo lo que siento

digo-lo-que-sientoTerminaron las elecciones, y el dato concreto es que ingresaron al Congreso Nacional los emepenistas José Brillo y Olga Guzmán, cuya voz desconocemos. También Horacio Quiroga, de la Unión Cívica Radical. Pero hay mas: hubo grandes ganadores y terribles perdedores.

¿Quién ganó en esta elección?

Evidentemente, el gobernador Jorge Sapag. Primero porque logró imponer un triunfo importante en medio de un mandato débil, plagado de grandes problemas y con muchísima falta de decisión.

Logró encolumnar –un poco a la fuerza- a todo el gobierno detrás de José Brillo. Los metió a todos y a todas adentro del salón Duam y les hizo un shampoo muy eficiente. Apeló a fórmulas del tipo: “ellos quieren estar adonde ustedes están ahora”. La ideología pesa en muchos, Pero el bolsillo, es clave. Ahí pegó Sapag.

Pechi también ganó. Logró –sólo, solito y sólo- imponerse como segunda fuerza, con una Unión Cívica Radical que en el país es sólo una hilacha, y que aquí resurgió como el ave Fénix o como el gato Félix. Un dato para tener en cuenta: en 2005, la UCR ganó en alianza con el PJ. Lograron 63 mil votos, poco más del 25 por ciento de los votos. Ahora, solo, solito y solo, el 35 por ciento, 62 mil votos. Mil menos que hace cinco años.

¿Quién perdió?

Tal vez Jorge Sobisch. El operativo despegue que Brillo protagnizó en los pocos programas que se atrevieron a preguntarle y a recordarle que él había sido funcionario de Sobisch, parece haber sido efectivo. Sobisch da miedo. Pianta votos. Muchos se preguntan si habrá votado a Quiroga. Pechi dice que no, que mantiene la obediencia partidaria y le dio una estocada como para espantarlo: Sobisch votará a su ex ministro de Gabinete, dijo.

Sobisch también jugó con este extraño personaje salido de la nada: el Tabo Inda, que logró 8796 votos. No es mucho, pero le alcanzó para ganarle a los partidos de izquierda. Es al cuete: Neuquén tira para la derecha.

Que gane Pechi también es un mal negocio para él y para todo el MPN. JOS no quiere sacar los pies del plato, y parece dispuesto a pagar el costo de alejarse de la proyección nacional y provincial, y comenzar a construir de abajo, desde la comuna. Lo hará con sus peores hombres: Jorge Lara y Claudio Silvestrini. Dos funcionarios que son imagen y semejanza de un gobierno autoritario, autista y corrupto.

Ramón Rioseco perdió. Aquí estaba todo el apoyo nacional, y el aparato partidario. “Estamos cabeza a cabeza con el MPN”, había mentido hace quince días el secretario general de la gobernación, Oscar Parrilli, uno de los funcionarios nacionales que vino a tributar su apoyo a la fórmula kirchnerista. Tuvo el apoyo, plata y aparato. La foto con Cristina y la dádiva no sirvieron para revertir el duro golpe que tuvo aquí Néstor Kirchner y la presidenta de la nación.

Podestá y el UNE también. Todavía no están preparados para la escalada provincial. Quedó claro. La cosecha de fotos fue pobre. Pensaron que solos podrían, pero no. El Une es una importante fuerza local. El Frente Grande es un lindo recuerdo, que ya no suma. Neuquén es de derecha, les recuerdo.

A Jesús Escobar le fue bien. Solo, sumó 15.000 votos. Sólo suyos. Y con tal autoridad, fue el primero que salió a tostar a Podestá. Es que estuvo tres puntos debajo de Podestá. SI hubieran ido juntos, habrían capitalizado más del 12 por ciento. O más quizás. Es decir que podrían haber peleado el tercer lugar nada menos, en manos de Rioseco. Y si hubieran recreado la alianza con sectores del kirchnerismo y del radicalismo, ganaban. Ganaban seguro. Pero si mi abuela no hubiera muerto….

Nos queda la izquierda, con el PO y el PTS que tuvieron muy mala perfomance. Es claro porque sus estructuras son demasiado pequeñas, y porque sucumben a la fuerza polarizadota de los grandes partidos. Sumaron poco más de 10 mil votos, y tienen un interesante camino por recorrer: cómo romper este círculo que arrastra a los votantes inexorablemente hacia algunas de las alternativas ganadoras.

¿Qué pasará ahora?

Quiroga va por la gobernación. Ya lo anticipó. Ahora no es kirchnerista, pero seguramente se plegará a la alternativa triunfadora. No tuvo problemas en estar con Fernando de la Rúa, ni con López Murphy, ni con Kirchner, ni con Cobos ni con el que esté en la grilla ganadora en las próximas elecciones.

Brillo dice que trabajará para el partido. Que quieren ganar municipios. El dato de que habían ganado 48 de los 54 municipios es un gran desafío. También que gobiernan apenas un puñado de comunas. O sea que se plantea un laburo previo a ganar la gobernación. Sapag parece tener más ansias de ser reelecto que Brillo de presentarse.

Los partidos de la oposición, entre tanto, tendrán que hacer cuentas. La del 2011 es una elección presidencial, y son otras las fuerzas que mueven las fichas.

El último datito: Hubo 6,38 votos en blanco. Es decir que fueron la quinta fuerza, detrás del Une Frente Grande, y adelante del Movimiento Libres del Sur, el ARI, el Tabo Inda, Todos por Neuquén, el PO y el PTS.

2 comments

  • (Igual que los “K”) el MPN volvió a usar los recursos de TOOOODOS para pagar su campaña y sigue manteniendo 3 poderes obsecuentes. ¿Derecha? ¿izquierda? ¡por favor!, me parece que los que votan íconos de la corrupción sugieren otras tristes, lamentables lecturas.

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