Cómo cambian las cosas

Dicen que dicen, POPURRI

dice-que-dicen

La lengua evoluciona y con ella, la gramática. Si la última vez que repasó las reglas ortográficas tenía diez años, esta columna puede serle útil.
Por Anita Primucci

Una de las profesoras de gramática de la UNCo, luego de leer estas columnas, opinó que tenían un carácter un tanto normalista, o sea, que plantean la gramática en términos de corrección e incorrección. Teniendo en cuenta su autoridad (de hecho y de derecho) me sentí obligada a repensar este segmento. Pero al fin recordé que Dicen que dicen nació como un servicio, sugerido por compañeros de este periódico, con la intención de resumir y explicar algunas de las reglas gramaticales y ortográficas que utilizamos a diario en el lenguaje.

De todos modos, me gustaría sugerir que mantengamos una actitud reflexiva con respecto a la forma en la que hablamos y que recordemos que la lengua vive, se transforma. Así es cómo muchas de las reglas que aprendimos en la escuela ya no rigen o se han modificado.

Me pareció interesante comenzar esta nueva etapa en Internet, repasando algunos de esos cambios, al menos en lo que se refiere a la acentuación gráfica:

1. Tilde en solo
La palabra solo puede ser un adjetivo o un adverbio. Tradicionalmente, se distinguía su categoría agregando una tilde en su uso adverbial (que por las reglas de acentuación no debería llevar, por ser aguda terminada en vocal), siempre que su interpretación presentara ambigüedad.

2. Tilde en aun
Algo similar sucedía con aún/aun. Cuando su significado era el de todavía, llevaba tilde, mientras que cuando tenía el valor de ni siquiera o incluso, no la llevaba.

3. Tilde en los demostrativos este, ese, aquel, etc.
Los demostrativos este/esta, ese/esa y aquel/aquella pueden ser pronombres (cuando reemplazan al sustantivo), o determinativos (cuando modifican al sustantivo. Como en los casos anteriores, son palabras que no deben llevar tilde según las reglas de acentuación gráfica. Solamente cuando el demostrativo podía interpretarse como pronombre o como adjetivo, con un sentido ambiguo, llevaba tilde en su uso pronominal.

Hoy, ninguno de estos tres casos de tilde diacrítica (aquella que distingue) son necesarios.

A pesar de no estar incluidas aún en el Diccionario panhispánico de dudas, estas modificaciones ya son adoptadas por profesionales y estudiosos de la gramática. Claro que si uno no está cursando en la universidad, será difícil estar “al día”.

3 comments

  • que bueno tener dicen que dicen en la web. bienvenida!
    las lenguas viven y 8300 tambien!

  • Adhiero al comentario de María y agrego que me atrapó la sección. Es más fácil de leer que un libro de gramática . La actualidad del lenguaje en un clik me ayuda a no ser ¨antigua ¨
    Docente jubilada

  • Para, pará y para… todo muy lindo, pero yo no me acuerdo bien qué era un “adverbio”, qué un “determinativo”, un “demostrativo”… y esta frase “Solamente cuando el demostrativo podía interpretarse como pronombre o como adjetivo, con un sentido ambiguo, llevaba tilde en su uso pronominal.” me mata!!.
    Juan, el burro

  • “Tradicionalmente, se distinguía su categoría agregando una tilde en su uso adverbial (que por las reglas de acentuación no debería llevar, por ser aguda terminada en vocal)…” No, aguda no es, sino llana. 🙂

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