La Nueva Holanda, o por qué hay que desconfiar de las copias

POPURRI, Río suena

Vista al río

La degradación de las instituciones y la mentira como estrategia, la verdadera política ambiental del estado municipal

por Leonardo Datri

Si para muchas ciudades del mundo y de nuestro país la política ambiental es la vidriera política de intendentes o alcaldes en sus carreras políticas, en Neuquén la gestión ambiental tiene un perfil muy, pero muy bajo. Y no porque no exista. Es que sus fundamentos son verdaderamente inconfesables.

El estado municipal neuquino de los últimos diez años, ha construido verdaderas políticas de estado dirigidas al fomento y desarrollo de la especulación inmobiliaria, con el amplio consenso del variado espectro político neuquino.

Desde el conservador y opositor Movimiento Popular Neuquino que vota mas del setenta por ciento de las iniciativas políticas del gobierno municipal en el Concejo Deliberante, especialmente en relación a la planificación urbana; hasta el combativo brazo político del CTA, otrora opositor de las privatizaciones, ahora otorga su aval a la transferencia de tierras de dominio público al sector privado, en la Isla 132.

La ciudad de Neuquén de los últimos diez años, expresa como pocas hoy en día en el mundo, la teoría del “derrame del vaso lleno”. En la lógica de que los “desarrolladores urbanos,” llamados ahora elegantemente “developers,” invierten para el diez por ciento de la población capaz de pagar un penthouse con vista al río Limay; vivimos una ciudad virtual que brinda trabajo y belleza al entorno.

Sin embargo, la realidad se evidencia adversa para el inmenso contingente de desposeídos de la ciudad que no tienen acceso a la vivienda, ni a un pedazo de tierra con dignidad y menos aun, a un ambiente sano.

El costo del paseo. Las obras de protección ribereña del Paseo de la Costa invirtieron el borde de erosión del Limay sobre la isla de enfrente. Sobre la margen sur de la isla 132, durante la bajante se manifestaron signos de eutrofización, proliferación de algas y álamos, entorno a este “cañito” a la altura del edificio de CORDINEU
El costo del paseo. Las obras de protección ribereña del Paseo de la Costa invirtieron el borde de erosión del Limay sobre la isla de enfrente. Sobre la margen sur de la isla 132, durante la bajante se manifestaron signos de eutrofización, proliferación de algas y álamos, entorno a este “cañito” a la altura del edificio de CORDINEU

La única inversión hasta el momento son maquetas y obras de poca utilidad social y barrios cerrados que se multiplicaron como plaga sobre los suelos más productivos de la ciudad, aunque la oferta de estas propiedades exceda la demanda y veamos barrios sin casas (perdón por la paradoja pero es así). En consecuencia se generó una ciudad cada vez más cara debido a un aumento especulativo de la tierra y los alquileres. Como si fuera poco estos proyectos justifican su existencia a costa de grandes movimientos de suelo sobre el lecho de inundación y costas de los ríos que comprometen la biodiversidad ribereña y la seguridad hídrica de los actuales y futuros habitantes de la “Nueva Holanda” en Argentina.

Holanda es uno de los Países Bajos, cuya superficie algo menor a la de la provincia de Neuquén, encaja holgadamente en el estuario del río Rhin que desemboca en el mar del Norte. Es un “país bajo” porque la mayor parte de sus tierras se encuentran a nivel del mar y aun por debajo de este. Sus “polders” o diques que contienen los ingresos de aguas desde el mar al territorio, defienden la prospera economía del país basada en una agricultura de alto rendimiento, ciudades puerto que han forjado, para bien o para mal, la historia del mundo de la segunda mitad del milenio pasado y una densa población.

El paisaje característico de los molinos en la campiña, que extraen aguas subterráneas para facilitar el drenaje de la tierra y resguardar la calidad de sus cultivos, son la herencia de aquella geografía adversa desde tiempos inmemoriales.

¿Que tienen que ver el país de los tulipanes y la política ambiental neuquina? La urbanización dirigida por la corporación política de la ciudad sobre el lecho de los ríos y sus valles, recrea aquella pálida imagen que los holandeses conocen sufridamente bien, pero al parecer defensa civil municipal no, por la cual los niveles de las aguas que los rodea se encuentran por encima de sus cabezas.

De proseguir la política de desarrollo actual de la ciudad sobre lo que antaño fueron colonias rurales como Confluencia o Valentina, o islas y riberas del Limay y el Neuquén en su estado natural, es posible que la seguridad hídrica de la ciudad dependa cada vez mas de obras de contención de crecidas de los ríos, que pagaremos entre todos a partir del erario público, pero para bien de unos pocos. Por otra parte, la sustentabilidad ecológica del valle en este contexto dependerá mucho del fracaso económico de los developers en el mundo, para que desistan de sus supuestas inversiones. España es una prueba de esto y no solo el medio ambiente urbano se tomó un respiro, sino que también su economía colapsó de la mano de la recesión del sector desarrollador de las urbes, este año.

La política ambiental amagó sistemáticamente a poner algún tipo de coto a esta desenfrenada movida urbanizadora. Las reiteradas propuestas de áreas naturales protegidas del subsecretario de gestión ambiental, Juan Carlos Roca; el anuncio en campaña del intendente Farizano junto al Defensor del Pueblo de promover la audiencia pública del proyecto en isla 132, la promesa de Marta Búffolo de recuperar el balneario municipal o hacer del arroyo Durán un corredor biológico, son parte de esto. Nada se concretó aun y la situación de propuestas mínimas como estas, que podrían ofrecer cierta contención al desmesurado avance de la ciudad sobre el río, quedaron concebidas tan solo para lo que se diseñaron: como una estrategia de engaño.

La primera de ellas fue la creación de un sistema de áreas naturales protegidas para lo cual se convocó al movimiento ambientalista, que consensuó el contenido no solo de un texto, sino también de un proyecto de ordenanza que hace mas de cinco años descansa, según Roca, en una oficina de asuntos legales. La comisión convocada por el propio Roca, trabajó en la misma sede del palacio municipal en simultáneo al tratamiento de la ordenanza 10010, del proyecto paseo de la costa durante el año 2004. Pero una vez que la ordenanza era votada por absolutamente todos los concejales de aquel momento sin considerar la correspondiente evaluación de impacto ambiental y su audiencia pública, la comisión que tenía el documento final preparado, dejó de funcionar, por abandono de los funcionarios municipales.

¿Incendio espontáneo? La foto del bosque ribereño de la Confluencia donde se prometía la creación de una reserva natural, fue tomada por quien suscribe, el 2 de enero del año 2008, pocos meses después de las elecciones municipales del 2007. El hecho fue denunciado en el despacho del propio intendente y a cada uno de los bloques de concejales el 6 de enero del mismo año. Aun no hay respuesta
¿Incendio espontáneo? La foto del bosque ribereño de la Confluencia donde se prometía la creación de una reserva natural, fue tomada por quien suscribe, el 2 de enero del año 2008, pocos meses después de las elecciones municipales del 2007. El hecho fue denunciado en el despacho del propio intendente y a cada uno de los bloques de concejales el 6 de enero del mismo año. Aun no hay respuesta

Sobre el tema, volvió el subsecretario Roca, en la campaña electoral de 2007, pero con una propuesta renovada: la creación de un área natural protegida en la Confluencia de los ríos Limay y Neuquén. En setiembre de ese año la portada de los diarios regionales exhibían una bellísima panorámica del lugar a pocos días de las elecciones municipales y un mes mas tarde el primero de varios incendios acabó con más del cuarenta por ciento del bosque ribereño.

El mismo año el candidato Farizano se comprometía ante los medios de comunicación, de la mano del Defensor del Pueblo Juan José Dutto, a llamar a audiencia pública para debatir el proyecto de urbanización y nueva centralidad en la isla 132. Exactamente tres días antes había votado en contra en comisión junto a sus concejales, la propuesta hecha por ambientalistas a esa misma iniciativa.

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