Escuela de radio

Tema de la semana

Shroeder y Kossman, al servicio de la pauta
Shroeder y Kossman, al servicio de la pauta

La municipalidad de Neuquén capital firmó un convenio con el grupo de medios Schroeder para un programa de capacitación en radio. La gerenta del grupo, Claudia Kossman, exaltó el prestigio del multimedio. Yo, no.

Por Qwert Poiuy


El miércoles pasado, mientras me afeitaba la barba con maquinita bic de 2 pesos la bolsita de cinco, escuché por la radio Unsincalf que la municipalidad de Neuquén y la emisora LU5, firmaban un convenio de cooperación. Era para poner en marcha un programa que se llama “Aire Joven”, para que chicos y chicas de organizaciones sin fines de lucro (como la Fundepa) hagan producciones radiales para sacar al aire a través de FM5.

La idea me pareció muy buena, y también que el encargado de la capacitación sea un amigo de la casa (de ésta casa), el Fer Barraza, un capo haciendo radio (y música, y blogs y arte y ¡me cacho en dié por qué catzo es tan bueno haciendo de todo!).

Primer corte

Pero lo que provocó el primer corte en mi mejilla izquierda, fue que se hiciera el acuerdo con LU5. Si bien los mensajes saldrán por la FM 5, no deja de ser una radio del grupo Schroeder, uno de los más oficialistas de la historia mediática neuquina. ¿Por qué no la habrán hecho con la Unsincalf, que es una radio comunitaria con una larga y coherente trayectoria?, me pregunté.

Mientras me aplicaba cinco puntos en la jeta con la tanza de la bordeadora, una voz irrumpió en el acto y comenzó a responder mi interrogante (de por qué con LU5). Era Claudia Kossman, gerenta general de la radio y mano derecha (si, la derecha) de Juan Carlos Schroeder, e.el integrante del clan del mismo nombre que maneja los medios del clan del mismo nombre.

Segundo corte

“Nuestra emisora –justificó- tiene una tradición de hacer escuela y de apertura a las inquietudes y a todas las voces que se presenten”, dijo, haciendo que mi mano temblara y me produjera el segundo corte en la cara, esta vez a pocos milímetros de la yugular.

No terminé de escuchar la idea de Kossman, porque estaba desesperado buscando un paquete de algodón para tapar la herida, y que no encontré por culpa de los Siempre Libre.

Pero la mujer –ignorante de lo que me ocurría- siguió: dijo que este programa era importante “para que los jóvenes vean que no es un juego hacer un programa de radio, sino que sea un compromiso y que sepan que hablar por un medio de comunicación lleva una responsabilidad y que no solamente sea algo divertido o solamente pasar música”. ¡Plop!

Reflexiones de un hombre mutilado

Los lenguetazos de Boby Fisher, mi perro salchicha, me volvieron en mi. Estaba incómodamente desparramado en el compacto baño de mi casa de plan de vivienda, enjabonado, ensangrentado y con un Siempre Libre en el cogote. Por suerte, el acto había terminado, pero me pareció que algo tenía que pensar al respecto.  Y mientras pasaba el estropajo por el baño, lo hice.

Recordé que:

  • LU5 se convirtió –desde que los Shroeder la compraron- en una radio al servicio del poder.  Sobre todo del sobichismo, que impuso en Neuquén un modelo de “neoliberalismo retardado”.
  • Que por este motivo –o para este motivo- el grupo fue quién más se benefició con la publicidad oficial. Según datos oficiales, la radio AM LU5 pasó de percibir 31.400 pesos en 2001 a 1.266.165 en 2005. Nunca se lograron conseguir datos del 2006, 2007 y 2008, pero es claro que son escandalosamente más elevados.
  • Que los directivos de la radio manejaron personalmente la información emitida por la radio, autorizando o desautorizando voces y opiniones, abriendo el micrófonos a quienes apoyaban la gestión de Sobisch (JOS), y negándoselo a los críticos. Kossman y Juan Carlos Schroeder, eran los censores.
  • Que el grupo Shroeder recibió millonarios préstamos para la compra de tierras en El Chañar, la construcción de Bodegas, y que esos créditos fueron beneficiados de tal modo que eliminaron completamente el llamado y añorado “riesgo empresario”.
  • Que lo mismo ocurrió con el apoyo del gobierno de JOS a las empresas de Salud de la familia, que hasta consiguieron leoninos contratos de exclusividad que garantizaban el pago de un cupo de prestaciones, por mas que no se hubieran hecho.
  • Que quien era secretario de redacción del diario La Mañana Neuquén en tiempos de JOS, Antonio Artaza, pasó de ese cargo al de subsecretario de Información Pública de la provincia con el gobierno de Jorge Sapag, continuando con esta tradición de “siempre junto al gobierno” que inmortalizó al Clan.

Mientras terminaba de afeitarme, con un frasquito de suero conectado a mi brazo izquierdo, volví a recordar las palabras del Kossman (escuela, familia y tradición), y se me ocurrió terminar mi pensamiento con un reverendo: ¡Tomatelaaaaaaá!!!!!!